Salud Organizacional
Los grados de salud de una persona con respecto a sí misma y a otras, son variables, lo que representa un continuo donde en un extremo está la salud y en el otro la enfermedad pero esta idea se puede extender hacia la vida dentro de las organizaciones y ello incluye a las organizaciones escolares. Resulta importante la Salud Organizacional y su diagnostico como parámetros para poder determinar su grado de eficacia y detectar áreas las cuales presentan problemas reales e intervenir en ellas y no solo observar y aquejarse de los síntomas, en caso de existir.
La salud organizacional es un concepto que proviene de la noción de salud en los organismos vivos (de Faria Mello, 1983). Citando a Fordyce y Weil (1971), plantean que el ser humano saludable es independiente, afirmativo, optimista, responsable, nada fácil de sorprender, sensible, adaptable a cambios.
El estudio de Salud Organizacional se inicia en el ámbito empresarial e industrial con Argyris y Bennis; Argyris usa el concepto de eficacia organizacional en el mismo sentido que Miles y Bennis emplea el de Salud Organizacional y propone tres puntos esenciales para ser considerada eficaz: alcanzar sus metas; mantenerse internamente; y, adaptarse a su ambiente.
“La salud de la organización consiste en que está tenga un fuerte sentido de su propia identidad y misión como la capacidad para sobrevivir, adaptarse y mantenerse, desarrollándose independientemente de las funciones concretas que lleve a cabo, enfrentándose con su medio, obteniendo la adecuada información y procesándola en forma valiosa para lograr con el mínimo de costo el máximo grado de beneficios en su misión o producción”. Ferrer 1976
Como podemos observar, para alcanzar los objetivos de la organizacion, cumplir con la misión y acercarse a la visión de la organización requiere que la esta aspire a ser considerada eficaz, mantenga un conveniente estado de salud organizacional, lo cual supone su capacidad para cumplir con sus metas, seguir funcionando y adaptarse a cambios de importancia en su ambiente, enfrentarse al cambio y adaptarse al futuro. En síntesis, las organizaciones más sanas son las que aprovechan las turbulencias como catalizadores de la creatividad y la innovación.
